Elegir un centro de formación suele empezar siempre por las mismas preguntas: cuánto cuesta el curso, cuándo empieza, cuánto dura, si se puede compatibilizar con el trabajo o cuántas horas de prácticas incluye. Son preguntas lógicas, pero cuando hablamos de formación técnica y profesional hay otra que debería aparecer mucho antes en la decisión de compra: ¿el centro está homologado o acreditado para impartir esa formación?
Dependiendo del tipo de curso, estudiar en un centro autorizado y debidamente registrado puede ser determinante para que la formación tenga el reconocimiento que el alumno espera.
El problema es que buena parte de las personas que buscan un curso no saben exactamente qué significa que un centro esté homologado. Y es comprensible. En el sector de la formación se utilizan términos como «oficial», «homologado», «acreditado», «autorizado», «certificado» o «título» con tanta frecuencia que para alguien que no trabaja en este ámbito pueden acabar pareciendo sinónimos.
Por eso, antes de matricularte en cualquier formación que prometa prepararte para obtener una acreditación profesional, un certificado o una habilitación determinada, merece la pena entender qué hay detrás del centro en el que vas a estudiar.
¿Qué es un centro de formación homologado?
Cuando se habla de un centro de formación homologado se hace referencia, de manera general, a un centro que ha pasado por los procedimientos administrativos necesarios para estar autorizado, acreditado o inscrito ante el organismo competente para impartir determinadas formaciones.
No basta con abrir una academia y empezar a impartir cursos para convertirse en un centro acreditado.
Para determinadas formaciones, la Administración establece requisitos que afectan a las instalaciones, las dimensiones de los espacios, los talleres, el equipamiento disponible, la seguridad o los recursos humanos, entre otros aspectos.
Esto cobra especial importancia en la formación técnica.
No se aprende electricidad, climatización, frío industrial, fontanería, placas solares o determinadas especialidades industriales únicamente sentado delante de una presentación. El alumno necesita trabajar con herramientas, equipos y situaciones similares a las que encontrará después en un entorno profesional.
Por eso, cuando una formación requiere unas instalaciones determinadas, la acreditación del centro no es simplemente un sello que se añade a la página web. Detrás existe un conjunto de requisitos que el centro debe cumplir.
¿Por qué debería importarte que tu centro esté homologado?
Hay alumnos que llegan a un centro después de varios años trabajando en otro sector y quieren empezar desde cero en un oficio. Otros necesitan obtener una determinada acreditación para mejorar profesionalmente. Algunos ya trabajan como técnicos y buscan ampliar sus competencias.
En todos esos casos, saber exactamente qué formación se está contratando y qué reconocimiento tiene resulta fundamental.
Imagina que encuentras dos cursos con prácticamente el mismo nombre. La duración es parecida, el temario parece similar y uno de ellos incluso tiene un precio considerablemente más bajo.
Sobre el papel pueden parecer equivalentes.
Pero quizá uno se imparte en un centro acreditado para esa formación y el otro es simplemente un curso privado que entrega un diploma propio al terminar.
¿Qué es el número o código de centro?
Aquí llegamos a otro concepto que muchos futuros alumnos desconocen, el número de centro.
Los centros incluidos en los registros administrativos correspondientes disponen de una identificación que permite reconocerlos de manera concreta ante la Administración.
Sirve para identificar un centro determinado y permite que la información pueda contrastarse.
Cuando hablamos de determinadas acreditaciones, lo que interesa comprobar es la instalación concreta en la que se va a desarrollar la formación.
Una entidad de formación puede ser titular de uno o varios centros. Cada centro tiene una ubicación y unas características concretas y las acreditaciones deben analizarse teniendo en cuenta esa realidad.
Por eso no conviene asumir que, porque una empresa tenga una sede acreditada, cualquier otra sede de la misma marca dispone automáticamente de las mismas condiciones.
Si vas a estudiar en una empresa con varios centros, pregunta directamente:
- ¿En qué dirección exacta se impartirá mi curso?
- ¿Cuál es el número o código de ese centro?
- ¿Está esa sede acreditada para esta formación?
- ¿Dónde puedo comprobarlo?
¿Qué requisitos tiene que cumplir un centro acreditado?
Cuando la normativa exige que una determinada formación se imparta en un centro acreditado, no se trata simplemente de presentar unos documentos y recibir una autorización.
Dependiendo de la especialidad, existen requisitos relacionados con los espacios formativos, las instalaciones y el equipamiento necesario.
Instalaciones adecuadas para aprender de verdad
Una formación práctica necesita espacio. Un aula convencional puede ser suficiente para explicar conceptos teóricos, pero no necesariamente para enseñar correctamente un oficio técnico.
Cuando el alumno tiene que instalar, medir, montar, desmontar, diagnosticar averías o trabajar con equipos reales, el entorno de aprendizaje cambia por completo.
Por eso determinadas especialidades establecen requisitos sobre las características y dimensiones de los espacios.
No es lo mismo ver cómo se realiza una instalación en una pantalla que realizarla uno mismo.
Equipamiento relacionado con la profesión
Las fotografías de una página web pueden mostrar un taller espectacular, pero lo importante es saber qué podrá utilizar realmente el alumno durante su formación.
En un buen entorno de formación técnica, las herramientas y los equipos no están simplemente para decorar las instalaciones. Forman parte del proceso de aprendizaje.
El objetivo es que el alumno pueda cometer errores, repetir procedimientos, familiarizarse con los equipos y adquirir seguridad antes de enfrentarse a un entorno laboral real.
Seguridad
Cuando se trabaja con electricidad, maquinaria, herramientas, instalaciones térmicas u otros equipos técnicos, la seguridad no es opcional.
Las instalaciones deben reunir las condiciones necesarias para la actividad que se desarrolla en ellas.
Este es otro motivo por el que no debería tratarse la homologación como una cuestión puramente burocrática. Parte de esos requisitos existen precisamente porque la formación se desarrolla en ámbitos en los que una mala práctica puede tener consecuencias.
Profesorado y recursos humanos
En determinadas formaciones oficiales también existen requisitos relacionados con los profesionales encargados de impartirlas.
La experiencia laboral es muy valiosa, especialmente cuando hablamos de oficios, pero en las formaciones reguladas pueden existir además requisitos específicos que los docentes deben cumplir.
La combinación entre conocimientos técnicos, experiencia profesional y capacidad docente es una de las piezas que más influye en la calidad real de un curso.
Comprueba para qué formaciones está acreditado
Hay una comprobación que debería hacerse siempre antes de matricularse y que muchas veces se pasa por alto: no basta con saber que una academia es un centro homologado. Hay que comprobar para qué formaciones está acreditado el centro concreto en el que vas a estudiar.
Esta diferencia es importante porque un mismo centro puede ofrecer un catálogo muy amplio de cursos y, sin embargo, no estar acreditado para impartir todos ellos como formación oficial.
Por ejemplo, una academia puede anunciar diez formaciones diferentes en una misma sede y estar acreditada únicamente para una especialidad concreta.
Antes de matricularte, comprueba tres cosas por separado:
- La sede: que la dirección en la que vas a recibir la formación corresponde realmente al centro acreditado.
- La especialidad: que ese centro está acreditado específicamente para impartir el curso o especialidad que quieres realizar.
- El tipo de formación: que tienes claro si vas a realizar formación oficial, formación conducente a una determinada acreditación o un curso privado del centro.
Este último punto es especialmente importante cuando una empresa dispone de varias sedes.
Imagina una academia con dos centros en Madrid. En su página web aparecen ambos bajo la misma marca y desde cualquiera de ellos se puede solicitar información sobre numerosos cursos. Es fácil que el futuro alumno entienda que las dos sedes están autorizadas para impartir exactamente las mismas formaciones.
Pero no tiene por qué ser así. Una sede puede estar acreditada para varias especialidades mientras que otra puede estarlo únicamente para una.
Si la formación tiene para ti una finalidad oficial o administrativa, pide que te indiquen cuál es la acreditación correspondiente y cómo puedes comprobarla.
La acreditación puede ser clave si en el futuro necesitas un PEAC, un visado de estudios o un arraigo socioformativo
Hay otro motivo por el que conviene prestar atención a la acreditación del centro y de la formación: quizá hoy solo estés pensando en aprender un oficio, pero mañana necesites utilizar esa formación dentro de un procedimiento administrativo.
Y entonces la diferencia entre haber realizado cualquier curso y haber cursado una formación que cumple determinados requisitos puede adquirir mucha más importancia.
Es algo que conviene tener presente especialmente en procedimientos relacionados con la acreditación de competencias profesionales o con extranjería.
Formación y PEAC
El Procedimiento de Evaluación y Acreditación de Competencias Profesionales (PEAC) permite acreditar oficialmente competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral y de otras vías de aprendizaje.
Aquí conviene evitar una confusión frecuente ya que realizar un curso acreditado no significa que automáticamente vayas a obtener una acreditación de competencias mediante PEAC.
Son procedimientos diferentes y existen requisitos específicos para participar.
Sin embargo, si en el futuro quieres iniciar un procedimiento de acreditación de competencias, la documentación de la formación que hayas realizado puede formar parte de tu trayectoria formativa y resultar relevante según el procedimiento aplicable.
Por eso es recomendable conservar siempre certificados, diplomas, programas, número de horas y cualquier documentación que permita identificar claramente qué formación realizaste, quién la impartió y en qué condiciones.
Cuanto más clara y verificable sea tu trayectoria formativa, más sencillo será acreditar posteriormente qué has estudiado.
Si quieres solicitar una estancia o visado por estudios, no sirve cualquier curso
Muchas personas llegan a una academia buscando una formación que, además de permitirles aprender una profesión, pueda encajar en una solicitud de estancia por estudios.
En estos casos es muy importante no dar por hecho que cualquier curso de una academia homologada sirve para tramitar un visado o autorización de estancia por estudios.
La normativa establece requisitos sobre el tipo de estudios y sobre los centros en los que se desarrollan. Para determinados supuestos, se exige que la persona haya sido admitida en un centro de enseñanza autorizado en España y que curse un programa que cumpla las condiciones previstas legalmente.
Además, la normativa vigente contempla expresamente determinadas formaciones profesionales y exige, según el supuesto, que el centro figure en los registros oficiales correspondientes y que se cumplan los requisitos de acreditación y autorización de la acción formativa.
Por eso, si tu objetivo al matricularte está relacionado con una autorización de estancia por estudios, pide que te indiquen exactamente qué tipo de formación es, qué requisitos cumple, cuál es la situación administrativa del centro y qué documentación podrán facilitarte para el procedimiento.
Lo mismo ocurre con el arraigo socioformativo
El arraigo socioformativo es otro buen ejemplo de por qué no todas las formaciones son intercambiables.
La normativa de extranjería establece qué tipos de formación pueden utilizarse para este procedimiento. Entre ellas se encuentran determinadas formaciones previstas expresamente en el Reglamento, además de otros supuestos contemplados legalmente.
Hay que comprobar que la formación concreta en la que vas a matricularte encaja dentro de las previstas para el arraigo socioformativo y que cumple las condiciones exigidas.
Si tu objetivo es solicitar un arraigo socioformativo, lo recomendable es averiguar qué formaciones cumplen los requisitos y después elige, entre los centros que pueden impartirlas, cuál es el que mejor encaja contigo.
Una misma formación puede tener consecuencias muy diferentes según dónde y cómo la curses
Dos cursos pueden tener nombres muy parecidos y enseñar contenidos similares, pero no necesariamente tienen los mismos efectos administrativos.
Si tienes previsto solicitar un PEAC, una autorización de estancia por estudios, un arraigo socioformativo o cualquier otro trámite en el que tu formación pueda tener relevancia, infórmate antes de matricularte.
Pregunta al centro y consulta también los requisitos oficiales vigentes del procedimiento correspondiente.
Porque elegir una formación adecuada no solo puede influir en lo que aprendes durante los próximos meses.
En determinadas situaciones, también puede influir en para qué podrás utilizar esa formación después.
¿Cómo comprobar si un centro de formación está homologado?
Lo primero es pedir al centro su número o código de centro y preguntar qué organismo lo ha autorizado o acreditado.
Después, comprueba la dirección. Si la empresa tiene varias sedes, asegúrate de que estás consultando la información correspondiente al lugar en el que realmente vas a recibir las clases.
También puedes consultar los registros y buscadores públicos disponibles de las administraciones correspondientes. Cuando hagas la búsqueda, intenta contrastar tres datos: nombre del centro, dirección y número de centro.
Comprueba el centro en el buscador oficial del SEPE
Puedes comprobarlo directamente en el Buscador de Centros y Entidades de Formación del SEPE. Introduce el nombre o código del centro y comprueba que la dirección que aparece coincide con la sede en la que vas a estudiar, algo especialmente importante cuando una academia dispone de varios centros.
Además, no te limites a comprobar que el centro aparece registrado: revisa para qué especialidades formativas está acreditado. Que una sede sea un centro acreditado no significa necesariamente que lo esté para todos los cursos que ofrece. Lo importante es confirmar que esa sede concreta está acreditada para la formación concreta que quieres realizar.
¿Por qué en Expertia damos tanta importancia al número de centro?
Expertia Formación nació con una orientación muy clara hacia la formación técnica.
Trabajamos en sectores como la energía, la industria, la construcción y las energías renovables, ámbitos en los que aprender haciendo tiene un peso enorme.
Nuestro centro de Madrid cuenta con más de 1.000 m² de aulas técnicas y talleres equipados y Expertia está homologada y autorizada por los organismos competentes para las formaciones correspondientes.
Nuestro Código de Centro es el 28656.
Para nosotros significa que detrás de la formación hay una estructura real: aulas, talleres, equipos, docentes y procedimientos pensados para formar profesionales.
También significa que podemos explicar al alumno qué tipo de formación está realizando, qué recorrido tiene y qué obtendrá cuando la termine.
Y esa transparencia nos parece especialmente importante en un sector en el que muchas personas llegan después de tomar una decisión profesional relevante: cambiar de oficio.
La homologación también importa cuando una empresa forma a sus trabajadores
Las empresas deberían realizar estas mismas comprobaciones cuando contratan formación técnica para sus equipos.
Para un responsable de Recursos Humanos, Formación, Operaciones o Prevención, elegir proveedor no debería reducirse a solicitar tres presupuestos y comparar el coste por alumno.
Hay que entender qué formación necesita realmente el trabajador.
Si el objetivo es simplemente actualizar conocimientos, una formación privada especializada puede ser perfectamente adecuada.
Si existe una acreditación, habilitación o requisito reglamentario asociado al puesto, habrá que comprobar además que la formación contratada cumple los requisitos correspondientes.
Esta diferencia es importante tanto para el trabajador como para la empresa que está financiando su formación.
Elegir un centro de formación técnica no consiste únicamente en encontrar un sitio que imparta el curso. Consiste en saber quién te va a formar, dónde vas a aprender y qué valor tendrá esa formación cuando salgas por la puerta.
Si vas a invertir en tu futuro profesional, merece la pena comprobarlo antes.


